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Reseña:
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La democracia necesita una base mínima de seguridad, en todos las acepciones del término, pero particularmente en el sentido de poder salir a la calle, circular o asistir a lugares públicos sin mayor riesgo de ser víctima de un delito y sentirse relativamente seguro en el lugar de vivienda o el lugar de trabajo. ¿Cómo se construye esa seguridad? Precisamente es imposible hacerlo sin democracia.El problema del delito es complejo. Son múltiples y cambiantes las causas que dan lugar u ocasión a los hechos delictivos. Mucho más en las grandes ciudades, donde habitan y circulan millones de personas diariamente en escenarios urbanos de lo más disímiles. Las respuestas únicas, las soluciones aparentemente fáciles son falsas. El problema es complejo y la solución es compleja. |